NOTAS

LA HERMANA BERNARDA

La hermana Bernarda, con un tono dulce y siempre sonriente, comparte con nosotros sus recetas navideñas.

2 diciembre, 2013 - Revista El Vocerito
bernarda

“El resultado de todo depende del amor con que se haga”

Esta fue una de sus tantas frases que se escucharon en la sala. La hermana Bernarda con sus consejos para la cocina… y por que no para la vida.

 UNA MAESTRA

Es jueves, noviembre, mucho calor y en un salón de la Parroquia “Jesús el Niño de Belén” de Bernal Oeste, los asistentes, en su mayoría mujeres, se van sentando en el auditorio especialmente acondicionado por quienes organizan este encuentro, la Liga de Madres de Familia Diósesis Quilmes.

El salón tiene ocupada todas sus sillas y de pronto aparece ella, caminando despacio, con su hábito de siempre, velo, jumper gris cubierto por un impoluto delantal blanco y las mangas tres cuartos del mismo color. Estalla el aplauso.

La Hermana Bernarda está igual que cuando salía en la televisión. Habla suavecito, sonríe amablemente, agradece la convocatoria y después de un rezo colectivo entra en materia junto a Julia, su “Juanita” todo terreno que la asiste en clase, le hace de secretaria, le prepara lo que necesita, la lleva y la trae.

Ver cocinar a la Hermana es como ver a cualquier abuela que de tanto hacer y hacer, las manos le andan solas porque cocina de memoria. Parece que no hace esfuerzo alguno y que la masa se une ella misma. Con la punta de los dedos hace todo, las manos no se le ensucian, hace un trenza de pan en 10 segundos y ¡la mesa de trabajo le queda limpia! No necesita ni muchos utensillos ni modernos: un frasco de vidrio y un tenedor le sobran. Elabora todo “en tiempo real” y lo cocina en el momento para compartir con todos los asistentes un poco de lo que cocina. Y siempre, cada vez que termina una preparación y muestra el resultado final al público, sí o sí estalla el aplauso.

 

SU HISTORIA

Despista su acento pero fue su familia la que vino de Alemania porque ella, Florentina Seitz, nació en General Acha, provincia de La Pampa. En 1944 inició su carrera religiosa como “aspirante” en la Congregación de las Hermanas de la Santa Cruz y cuando recibió los votos definitivos fue bautizada como Hermana María Bernarda. A los 24 años comenzó a dar clases de “economía doméstica, cocina y costura” dentro de la congregación y cuando estuvo en la sede del barrio de Belgrano esas clases se hicieron abiertas al público y famosas: camadas enteras de hoy reconocidos cocineros asistieron a esas clases y fue allí, a fines de los años 90, donde una productora de televisión le propuso la idea de filmarla ahí mismo, en la cocina de la congregación, para hacer un programa de cocina para la señal de cable ElGourmet. Su fama fue inmediata, hizo un ciclo más para la televisión y editó 8 libros en total, uno de ellos best seller. Hace años vive en Quilmes y hace un tiempo retomó sus clases de cocina en su casa y las itinerantes para todo público, las que se anuncian con volantes y se organizan en algunas de las iglesias del partido de Quilmes.

 

ELLA Y EL PAPA FRANCISCO

Al término de la clase se le nota las ganas de contar algo y dice: “gracias a todos por venir, justo hoy que estoy especialmente contenta. Es que hace un tiempo unas alumnas mías que viajaban a Roma me insistieron en que le dedicara uno de mis libros al Papa Francisco, que ellas se lo iban a hacer llegar. Yo no quería, me parecía que no iban a poder hacerlo… pero insistieron y accedí. Justo hoy me llegó una carta del Santo Padre en la que él mismo me agradece el regalo y me manda una bendición. ¡Estoy muy contenta!”

*

Después de dar la clase no pone tiempo límite para atender a todos los que quieren que les dedique su libro, sacarse una foto o cruzar con ella unas palabras. Con nosotros no hizo diferencia y pudimos dialogar y le preguntamos:

  • Hermana ¿qué es la navidad para usted? No puedo explicar… Para mí la Navidad es el Niño que nace otra vez para que yo pueda comenzar una vida nueva cada año.
  • Esta Navidad tenemos Papa argentino. ¿Qué piensa de Francisco? ¡Que es una maravilla! Cuando era cardenal ya me había llamado para darme una distinción. Pero hoy tuve la alegría de su carta y realmente estoy muy agradecida. ¡Mi libro llegó a sus manos!
  • Ya hace un tiempo retomó sus clases de cocina, ¿por qué sigue enseñando? Como dice el Papa “siento mucha alegría ¡a pesar del cansancio!” Dios me eligió para alegría y consuelo del ama de casa. El anillo que llevo es mi alianza con todas ellas, las que conozco y las que no; y a todas ellas las tengo en mis oraciones de todos los días. Dios me permite enseñarles lo que sé.
  • ¿Y volvería a la televisión? ¡Cuando quieran! A mí me encantaría volver a la televisión. Si mi superiora lo permite y me llaman, yo lo haría otra vez muy contenta.

 

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